Basta de hipocresía: es hora de dar respuesta a los vendedores ambulantes

Corría el año 1982. Yo tenía 10 años y sentí,como muchos habremos sentidos en lo más profundo de nuestro corazón, la lucha por la recuperación de Malvinas. Ese mismo sentimiento siento cuando veo a Don Frías, veterano de guerra de Malvinas que con su uniforme le da pelea al mismo sistema capitalista que masacró a miles de jóvenes bajo la bandera de Inglaterra; que hoy sigue matando de otra manera: asesinando sueños.


Hoy Don Frías, por decisión propia, lucha al lado de su hijo para recuperar no precisamente aquellas, pero si algo tan importante como las islas que es el ESPACIO PUBLICO DONDE SU HIJO Y OTRAS FAMILIAS DESARROLLABAN LA VENTA DE PANCHOS, HAMBURGUESAS Y OTRAS COMIDAS.


El verlo decidido junto a su hijo en cada acción (orgulloso de su uniforme como de haber engendrado un hijo trabajador que hoy lo necesita) me recuerda a la pasión de las madres cuando buscaban desesperadas a sus hijos desaparecidos por los genocidas en la última dictadura militar del `76.

El amor no tiene género, es amor, y Don Frías es la demostración de ” NADIE ME VA A SACAR DE AL LADO DE MI HIJO”. Algunas de sus palabras, encadenado al monumento que simboliza a los Caídos por la gesta de Malvinas mientras la hipocresía sigue, crece.


La municipalidad está preocupada por cortar el pasto alrededor del monumento y Fabriciano Gómez queriendo pintarlo para que luzca mejor para el próximo 2 de abril, donde los hipócritas de siempre irán a dar discursos mientras Don Frías y su familia, junto a muchos otros trabajadores, seguirán siendo invisibles para sus ojos.
Es más fácil hablar de muertos que de vivos. Es más fácil criminalizar a los trabajadores de comidas al paso que darle respuestas. Es más fácil recordar que hacer todo para que la memoria no muera y respetar a nuestros mártires y soldados que dieron su vida para nuestra Patria.


Pasa que Don Frías no es genocida. No es de ningún partido político. Ama a su familia como a su Patria; no asesinó argentinos ni militantes. No robó bebés recién nacidos en cautiverio. No negoció la sangre de sus compañeros. Don Frías hoy esta encadenado junto a su monumento con su hijo y espera respuesta. Es hora de la verdad.


Basta de hipocresías.


A dar respuestas a los trabajadores de comida al paso y vendedores ambulantes.
Don FRIAS Y MUCHAS FAMILIAS QUIEREN RESPUESTAS.
Marcela Acuña, Agrupación Mujeres al Frente.

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